¿Cuáles son los siguientes pasos de B.G.G?
Me gustaría tener la tienda online, pienso que ahora mismo
es el paso natural porque realmente no negocias con tiendas, todo va del
taller a la casa de la clienta. Empezar con un número de trajes e ir
viendo. El tema es que me gustaría tener tiendas, me estoy asesorando
por gente que sabe, porque está bien tenerlas para que me conozcan y
tener un punto comercial. ¿Qué es lo que te mueve, lo que te inspira?
Pienso que hago algo diferente, no digo que las demás no lo hagan,
porque me he vestido de ellas, pero puede que sea más atrevida en ese
sentido. Estoy cansada del típico traje verde o rojo con el cinturón
dorado, que luego vas a la boda y ves a cuatro iguales. Ese look monocromático quedaba muy bonito y sienta bien, pero no dice nada, no da personalidad. Tu estilo se caracteriza por la elegancia en las líneas sencillas
Exactamente. El corte de manga larga, ceñido y a la caja me encanta,
pero quitando esos colores tan iguales y dándole un poco de fuerza con
el estampado, flores, cuellos y lazos. Para la colección de
primavera-verano he apostado por más diseño, después de testar con la
primera, ahora iré con más fuerza… ¿ Y volverás a desfilar en Code 41?
Totalmente. Sí, en febrero y que nadie se lo pierda.
Entrevista a Belén González una joven diseñadora de moda que encuentra en las curvas de la mujer la inspiración para su estilo
Una de las colecciones de la pasada edición de Code 41 que más nos encandiló fue la de B.G.G.
(se pronuncia «biyiyí») y por eso nos hemos acercado al estudio que
tiene en la calle Galera, número 6, en Sevilla. Entre bocetos, flores y
un maniquí con uno de los vestidos estrella del desfile charlamos con
Belén González, la joven directora de hotel reconvertida en diseñadora
de moda.
Este nuevo proyecto vital, que lleva como nombre sus iniciales, lleva
seis meses de ilusiones, aprendizaje, pruebas de acierto-error,
novedades… Una vorágine de sensaciones trasladadas al vestir de B.G.G, el de una mujer femenina por encima de todo.
Tu presentación en sociedad ha sido ese desfile en Code 41 con una primera colección completa de otoño-invierno muy coherente
Imagino que tiene coherencia por el tema del terciopelo, la flor en
terciopelo o lisa en el tejido… Fue todo muy rápido y no quise perder la
oportunidad de participar, salió así y la verdad es que salí contenta.
El terciopelo me gusta mucho, esos aires de los años cincuenta y la
mujer femenina que a mi me encanta. No me van los cortes anchos ni las
mangas japonesas, me gusta que el cuerpo de la mujer se marque. Sé que
hay muchos tipos de cuerpo, pero pienso que toda mujer puede ir femenina
con algo ajustado sin tener que ir apretada. ¿Cómo llegaste al mundo de la moda?
Estudié Dirección de Hotel y mi sueño era tener un hotelito de
encanto, como mi hermano es chef pues teníamos un pequeño catering con
el que hacíamos comuniones, bautizos… Queríamos eso. Lo que pasa es que
me di cuenta de que no me hacía tan feliz como yo pensaba. Hice una
entrevista para una empresa de marketing y me mandaron a México de
directora de relaciones externas y allí me pasó que cuando buscaba ropa o
me tenía que comprar algo era ir a por un traje de Valentino de 5.000
euros o a la típica tienda mexicana. Un día decidí hacérmelo yo misma,
siempre me ha encantado la moda. Empecé a ver telas…. Y fue surgiendo.
Estudié Diseño en la Universidad de Puebla en mis ratos libres y empezó
el proceso de dejar México, volverme… Y aquí ya comencé en serio con
este tema. ¿Cómo te encontraste el sector del diseño de moda en Sevilla llegando desde cero?
En cierto modo me daba miedo por cómo iban a llevarlo, porque me fui
de aquí sin ser diseñadora. Me he apoyado en los buenos comentarios y
los que me apoyan, estoy feliz y me gusta lo que hago y es lo que
seguiré haciendo. La historia de B.G.G. es aún muy cortita…
Oficialmente empieza en México, pero es en Sevilla donde me pongo
fuerte hace unos cinco meses, cuando empiezo con la colección y el
primer desfile en Code 41. Se pronuncia «biyiyí», quería poder
expresarme con ella pero no quería estar diciendo mi nombre todo el
tiempo, decirlo así me parecía más divertido que «begegé».
¿Cuáles fueron las sensaciones tras presentar la colección?
Ese desfile significaba todo, es el escaparate que tengo para que la
gente vea lo que hago. Me daba miedo, un poco de vergüenza… Se me unía
todo un poco. Antes del desfile estaba nerviosa, pero después sentí
alegría porque noté que gustó. Lo ví en las caras de mis amigas, los
fotógrafos… Hemos visto que has preparado un shooting muy especial en un campo de algodón
Sí, con Lola Perez autora de Lola y su fotomatón. Su enfoque era
hacer la sesión en un campo de algodón fue porque así ve ella nuestra
firma, con elegancia y sobriedad. Ella pensaba que necesitábamos algo
muy neutro y etéreo para resaltar los diseños, contrastando la suavidad
del algodón con la dureza y lo sobrio de la colección O/I 15-16 y nos
pareció una idea fresca y muy original para la la presentación de esta
temporada. de B.G.G. ¿Merece la pena invertir en un desfile en Sevilla?
Sí. La experiencia del desfile es muy bonita. A raíz de ahí algunas
tiendas se han puesto en contacto conmigo para tener mis vestidos.
Siempre haré lo que a mí me gusta ponerme, no utilizaré telas que no me gustan o un bajo mal cosido
¿Cómo has producido tus diseños?
Cuesta mucho, al principio tuve dos talleres que no me dieron la
talla ni por tiempos ni por costura. Ahora tengo otros, en Los Palacios,
en Utrera y en Sevilla. No dejo de buscar, ahora me reúno con otra
chica que acaba de abrir un taller y poco a poco tendría unos para unas
cosas y otros para otras.
Eres muy perfeccionista?
Sí. Yo siempre haré lo que a mí me gusta ponerme, no utilizaré telas
que no me gustan o un bajo mal cosido porque no es así como lo veo.
Quiero que la calidad sea la mejor. Sé que ahora mismo el precio de un
traje mío, que estoy empezando, no puede ser más de 300 euros porque no
me lo comprarían ni es el momento. Y no le gano el beneficio que se le
debe ganar a la costura en esto porque quiero que sean vestidos
versátiles, con buenos materiales y que ganemos la clienta y yo. Que
ellas se vayan contentas con calidad, el vestido y el precio.
La cantante Zendaya acortó el vestido que lució durante la gala de los Globos de Oro 2016 para las fiesta posteriores. ¿Cómo lo hizo?
Zendaya puede ganar con cualquier outfit. En la noche del domingo acudió a la gala de los Globos de Oro 2016 con un espectacular vestido brocado en color burdeos de Marchesa. Cuando pensabamos que no se podía mejorar, hemos visto unas fotos de la cantante en una fiesta posterior con una versión acortada. ¿Cómo lo hizo? ¿Recurrió al velcro? ¿Se lo cortó su estilista? ¿Hizo Marchesa dos versiones del mismo modelo?
Nada de eso. La firma que lo ha diseñado ha confesado que: "por la estructura de miriñaque del vestido podía recoger la segunda capa, haciendo que quedara más corto sin modificaciones permanentes", afirmó un representante de la firma. "Gracias a la gran construcción del vestido, Zendaya pudo bailar toda la noche", declaró su estilista Law Roach.
¿Habéis oído chicas? Miriñaque. Este puede ser un buen truco a tener en cuenta para novias que busquen vestidos de boda que a la vez les permitan transformalo facilmente en un diseño más cómodo para el banquete y la fiesta posterior.
Cynthia Bagué tiene un propósito en 2016: no comprar ropa:
Cynthia Bagué, estilista y bloguera de moda, se ha fijado el que probablemente sea el propósito estilístico más extraño del año. Cansada de acumular ropa en su armario, esta madrileña se ha propuesto no comprar prendas ni accesorios nuevos hasta el año que viene. Charlamos con ella sobre losporqués y los comos de su reto. : www.somewhear.comLa estilista Cynthia Bagué muestra parte de sus prendas de ropa.
Año nuevo, reto nuevo. La entrada del año se configura como la fecha idónea para realizar una lista plagada de buenos y ambiciosos propósitos. Adelgazar, dejar de fumar, hacer más ejercicio o ahorrar suelen ser los más habituales. Pero, en la mayoría de casos, para que vamos a negarlo, se quedan en eso: en propósitos.
El propósito de Cynthia Bagué, sin embargo, se sale de lo común. Esta joven de 25 años se ha cansado de comprar ropa que acumula en el fondo del armario y en 2016 no gastará ni un euro en ropa y accesorios. En un mundo en el que la imagen y la moda están más que presentes (máxime a las puertas de rebajas de invierno), no invertir en la industria textil parece un reto complicado para la mayoría de los mortales. La cosa se pone todavía más difícil cuando esa la persona que se somete a él es estilista y blogger de moda. "No paraba de acumular ropa. Compraba mucho y además, como soy bloguera de moda, las marcas me regalaban mucha ropa para promocionar en mi blogSomewhear. Un día leí un artículo que me llamó la atención: 365 días sin comprar ropa", nos cuenta Cynthia, que confiesa que desde que lo leyó, no dejó de pensar en ello.
Reutilizar, arreglar y customizar. Pese a ser consciente de que la experiencia le va a reportar un importante ahorro, la joven no se enfrenta a este reto por motivos económicos. "Busco divertirme con la ropa que ya tengo, contar mi experiencia personal y comprobar mis avances", apunta la estilista, que ha donado ya cuatro cajas de ropa que tenía acumulada por casa y que va a explicar su experiencia en su blog, en el que publicará cada mes un post recopilatorio con todos los looks que ha utilizado.
Segura de que llegará al 1 de enero de 2017 sin ninguna prenda ni complemento nuevo, confiesa que no todo su entorno confía en que cumplirá su propósito. "Mi novio está encantado. Le pareció una idea súper interesante. Sin embargo, mis amigas no confían en que conseguida estar ni tres meses sin renovar el armario", apunta entre risas la joven, que cree que, cuando termine el reto, volverá a las tiendas, sobre todo vintage, pero con mucha más calma y cabeza que en el pasado. "Veo entradas que publiqué en mi antiguo blog con 18 años y me veo con combinaciones muy extrañas a lo Carrie Bradshaw. Ahora quiero sacarle todo el partido a la ropa que ya tengo en el armario y aprender a cuidarla", dice Cynthia, echando la vista atrás y mentalizada de que este año nuevo será totalmente diferente al resto... al menos para su armario.
viernes, 18 de diciembre de 2015
Cuando las matemáticas y la moda se fusiona, éste es el resultado.
¿Qué es para ti la perfección? ¿Y en un bolso? Probablemente para
este último, tu definición se asentará sobre necesidades tales como la
amplitud, el número de bolsillos internos o externos, las asas, la
textura, el color… Sin embargo, algunas firmas ya se han adueñado de
algo más para lograr la perfección, en el sentido literal de la palabra:
la proporción áurea. Te contamos cómo.
Blanca del Río - 14-12-2015
El famoso número de oro, número fi o número áureo
está asociado desde hace siglos a la belleza natural. Su valor es
1.618033988… y así en una sucesión de infinitos números decimales no
periódicos. Su importancia radica en su fascinante relación con la
sucesión de Fibonacci y el segmento áureo.
Clases de matemáticas a
parte, esta relación está representada a través de la naturaleza en
proporciones numéricas que podemos ver en galaxias, arquitectura de
edificios, flores (rosas, girasoles...), animales (como los moluscos),
fenómenos naturales e incluso facciones de personas y hasta logotipos.
Su construcción geométrica ha despertado interés desde tiempos muy
remotos y entre otras curiosidades, su cuadrado y su inverso tienen las
mismas cifras decimales infinitas. Nada es casual.
Todos estos números irracionales, aplicados a la moda y al diseño, dan como resultado objetos de lujo como los bolsos de Onesixone.
Adrián Salvador Candela se encuentra detrás de la firma que quiere
elevar sus creaciones a la altura de la perfección más pura. Discípulo
de Peter Pilotto, J.Mendel o Adolfo Domínguez y con la colaboración de
Helena Rohner, ha creado 161 modelos de cada versión de entre las tres
que hay disponibles: dos bandoleras y un clutch.
Diseño español que utiliza esta proporción áurea en
su fabricación para dotar de carácter estético a sus creaciones. Tres
números que cargan de equilibrio y armonía a un bolso gracias al
fascinante palíndromo sobre el que se construye la perfección de la
naturaleza y la arquitectura: 161. Combinar moda y matemáticas no hace
sino únicas a cada una de las piezas, quedando a la altura de cualquier
firma de renombre gracias a su precisión matemática (desde 1500 euros la
pieza).
Los bolsos son fabricados en Ubrique y están numerados y
firmados por el artista Vicky Uslé esta temporada, encargado de
ilustrarlos con sus pinturas y grabados.
“Todo debe tener una
razón”, ha asegurado en ocasiones el creador. Y así es como ha hecho
suyo este número de oro (y nunca mejor dicho) con el que ya ha logrado
captar la atención de medio mundo. Para añadir atractivo, el diseñador
tiene previsto que cada temporada un artista diferente firme los
diseños. Estos bolsos aerodinámicos ya son el caramelito de boutiques
como la de Zadeh T, en el Lower East Side de Nueva York.
Pero no sólo Candela se ha inspirado en esta proporción perfecta. Otras como Natalie Aurea
también han hecho realidad su firma en torno a esta famosa cifra.
Joyería conceptual con la que cada pieza adquiere un significado potente
y concreto, poseyendo casi su propia alma. En palabras de Natalia: “la
proporción áurea posee la maravillosa capacidad de generar formas de
gran belleza y sorprendentes propiedades”.
La geometría inspira a estos artistas, apostantes de
un nuevo concepto que va más allá de las tendencias estacionales para
instalarse en campos matemáticos que desde siempre han dotado de belleza
a nuestro mundo.
Y de geometría también tienen mucho que decir los jóvenes emprendedores que están al frente de la firma Papiroga,
fundada en 2011. Según sus creadores (Estefanía de Oliveira, Leire
Urzaiz y Daniel Coma-Cros), la vida no entiende de temporadas y el
mundo debería ser un lugar más emocionante, siendo la moda un mero
camino a la felicidad. Así pues, su taller cada día es un lugar
apasionante en el que dan forma de manera artesanal a piezas llenas de
encanto con diseños exclusivos, dispuestas a cambiar el estado de ánimo
de las mujeres.
Nunca moda y matemáticas fueron una pareja tan perfecta.
jueves, 17 de diciembre de 2015
Otro flechazo. Precioso Valentino.
Valentino
Pret A PorterOtoño invierno 2015/2016 (Paris Fashion Week)